Antonio Becerril : " Los jóvenes empresarios no pueden empezar pagando antes de facturar"

Antonio Becerril : " Los jóvenes empresarios no pueden empezar pagando antes de facturar"

elEconomista.es

Acaba de ser elegido presidente de AJE Aragón y de AJE Zaragoza, abriendo así una nueva etapa en la asociación empresarial en la que se aboga por continuar trabajando para facilitar la creación de empresas y eliminar trabas a los empresarios. Dos líneas de acción que Antonio Becerril desvela en una entrevista concedida a elEconomista.es y en la que también habla de las medidas que se precisan para favorecer la actividad económica y sobre financiación.

Son líneas de acción en las que se trabajará desde AJE con la Junta Directiva y el equipo que ha formado y en las que aportará su propia experiencia. Y es que este zaragozano, aunque procedente del municipio de Remolinos, y titulado en Relaciones Laborales, es en la actualidad director de Operaciones de Demebesa, empresa que creó en 1999 con su hermano Roberto Becerril, tras haber trabajado anteriormente en el sector de la construcción.

Un joven empresario, que comenzó con dos operarios y que ya no "pone ladrillos" directamente, aunque sí "pisan" las obras. Ahora tiene una plantilla de 35 personas y su empresa alcanza una facturación de 5 millones de euros, habiendo crecido en el último año un 67% en unos ejercicios duros para el sector de la construcción.

¿Qué objetivos se ha marcado al frente de la presidencia de AJE Aragón y AJE Zaragoza?

AJE quiero que esté bien representada frente a los organismos oficiales y poder transmitir la preocupación que tengan nuestros asociados y la pequeña y mediana empresa a quienes nos gobiernan. Esta claro que el progreso de la comunidad aragonesa pasa por la intervención de las empresas y, sobre todo, de los jóvenes empresarios porque, sin su empuje, no tendría Aragón hoy el progreso que tiene. Hay que escucharnos.

Nos gustaría también que cada vez hubiera más asociados, ser más representativos, y vamos a trabajar para ello y para que los empresarios, con independencia de que sean más o menos jóvenes, se puedan identificar con nosotros y que ser joven sea sinónimo de vitalidad.

Y, por supuesto, la asociación está para informar de todo tipo de actualizaciones que hay legales, económicas... y para apoyar los proyectos que se nos presenten a través de los comités que tenemos en AJE. Vamos a continuar trabajando para que la asociación sea más fuerte.

¿Qué líneas de trabajo se van a seguir de las que se pusieron en marcha bajo la anterior presidencia de Alejandro Calle?

Seguiremos con su trabajo, que se ha producido en una época mala y de recortes en la que había que hacer sostenible la asociación con las cuotas de los socios. Había muchos gastos y hubo que reducirlos porque sino no se era viable. Hay que seguir trabajando para que la asociación sea independiente y se financie con las cuotas de los asociados. También seguiremos, por ejemplo, con los talleres de niños con empresarios.

Y, ¿qué líneas nuevas de acción se van a desarrollar?

La primera junta la vamos a tener la próxima semana y ahí vamos a perfilar las líneas. Soy una persona que delego bastante en la gente que tengo, tanto en Demebesa, que es mi empresa, como en AJE donde tengo una junta muy buena y con muchas ganas de trabajar. Sobre todo, quiero dinamizar los comités que tenemos e incluir alguno más que nuestros asociados puedan utilizar.

También quiero incidir en que el asociado se identifique más con la asociación, se involucre más y hacerle más partícipe de lo que se está haciendo porque realmente vale mucho la pena por la gente que se conoce, la información que se recibe y que se comparte con personas que tienen las mismas inquietudes. Luego hay otras líneas como la inmersión en la obra social, en el deporte... Queremos además apoyar la sociedad, aparte de la actividad empresarial, para estar más vinculados a ella.

¿Cómo ve en la actualidad el sector empresarial?

Después de estos años, muchas personas han optado por el autoempleo por necesidad tras años de estar buscando un trabajo o no tener uno que sea de calidad. Es una fórmula que me encanta, pero es cierto que no hay que autoemplearse por que sí. Se debe meditar mucho. Hay que pensar que ser un buen empresario no quiere decir ser un buen ingeniero por muy buen trabajador que se sea y la formación que se tenga para el trabajo porque hay que abarcar mucho más: se tiene que saber de marketing, finanzas, comercial... Te tienes que formar.

Está claro que en 2015 la situación es mejor que hace dos o tres años, pero seguimos demandando que la entrada para ser emprendedor o empresario sea más blanda. No podemos hacer pagos antes de facturar. Nos tienen que dejar andar antes de pagar ciertos tributos. Deben dejarnos más tiempo. Las estadísticas muestran que se crean más empresas y más empleo. Estoy de acuerdo en que no es todo lo que tenía que ser, pero vamos a seguir.

Aparte de esas trabas que menciona, ¿cuáles continúan siendo los principales problemas para los empresarios y emprendedores?

Lo que más nos preocupa también es la economía sumergida. Habría que ver por qué la tenemos: si es por la cultura de este país, por trabajar siempre sin factura, si es por un IVA del 21% que a lo mejor es muy alto... También hay que pensar en por qué una persona que, por ejemplo, trabaja cortando el pelo yendo por casas o un fisioterapeuta sacan al mes unos 800 euros y tienen que pagar 250 de autónomos, más un asesor para presentar trimestres... y le quedan 400 euros. Esto hace que se tienda a pensar que se está mejor sin trabajar. Creo que habría que hacer tramos porque tampoco veo bien que una persona que facture 10 millones de euros pague 250 euros de autónomo. No es lógico. Tenemos un problema muy importante con la economía sumergida y habría que tomar medidas.

¿Qué medidas podrían adoptarse para acabar con la economía sumergida?

Es difícil. Hay que educar a las personas para que denuncien. En otros países, ves a una persona que no hace factura y estás obligado a denunciarlo y, si no lo haces, estás incurriendo en un delito. Eres cómplice. Por ello, hay que formar y, luego, está claro que a personas que tienen unas determinadas expectativas de facturación habrá que ponérselo más fácil y que, por ejemplo, no presenten las cuentas financieras al trimestre porque eso cuesta, tomar medidas sobre el IVA y el pago de los autónomos... Es complicado, pero hay que trabajar en ello porque luego queremos sistema sanitario, educación... Los impuestos siempre recaen sobre los mismos.

En los últimos años se han introducido medidas para facilitar la creación de empresas, el emprendimiento y el autoempleo. ¿Qué valoración realiza de esas medidas?¿Son suficientes?

No soy partidario de grandes reformas, siempre soy partidario de reformas en el día a día. Las empresas tomamos las decisiones a diario y muchas se toman hoy y no tenemos ningún problema en dejar de utilizarlas porque no funcionan en nuestras empresas. Me gustaría que las políticas fueran más rápidas. No nos hace falta una gran reforma, sino reformas continuadas, y si una no funciona, no pasa nada. Se hace otra y ya está tal y como sucede en muchas empresas y también en las casas y hogares. Echo de menos en la política la rapidez con la que se actúa en la vida.

Muchas empresas no superan los cinco años de actividad. ¿Qué factores detectan desde AJE como posibles causas?

El principal es que muchos proyectos empresariales son ideas y se deben madurar más. Además, hay que tener más consciencia de que no solo eres bueno haciendo tu trabajo como profesional porque aparte tienes que tener en cuenta muchas cosas como el circulante, el capital, la financiación, captar clientes, construirte una imagen, estar al tanto de la legislación y sus actualizaciones...

Este año también ha influido la financiación. Por ejemplo, personas que querían abrir una empresa y necesitaban 50.000 euros iban al banco y presentaban el plan de negocio y la entidad les daba 20.000 euros. Han cogido esa cantidad, pero luego el segundo año precisaban esos 30.000 euros y, cuando han ido a pedirlos, no les han dado más. Muchos proyectos se han quedado a mitad por temas de financiación.

¿Se notan ya más facilidades para acceder a la financiación?

Estos días sí que te encuentras con gente de bancos y parece que se mira la financiación. Si hoy el banco no da financiación con el tipo de interés y el precio del dinero que hay, jamás lo van a dar.

¿Tienen más problemas los jóvenes empresarios para acceder a financiación?

No es cuestión de ser joven o no. La edad no tiene nada que ver. Depende de si tienes o no patrimonio y de lo que puedas avalar. Siempre pongo el caso de que cuando se dice que "los bancos financian empresas", pero antes ibas al banco con el plan de negocio, lo explicabas, se estudiaba y te lo daban y, ahora, vas y explicas el negocio y, si lo ven viable, va a riesgos y para que no haya problemas con riesgos te dicen con qué puedes avalar. ¿Eso es financiar a la empresa? Antes no pasaba posiblemente porque el director del banco visitaba tu negocio, te veía trabajar todos los días... y ahora todo va a riesgos.

Muchas entidades están anunciando líneas de financiación para empresas ofertando tipos de interés en los que compiten entre ellas por captar al empresario tal y como sucedía por ejemplo con los depósitos y los inversores. ¿Se está produciendo una "guerra" entre entidades?

No la veo. Ojalá den más financiación para empresas. Es verdad que en el ámbito de la construcción nos hemos equivocado en muchas cosas, pero no se puede dejar el sector tirado porque vive mucha gente de esta actividad. No digo que se tuviera que rescatar, sino apoyarla porque muchas líneas de financiación tanto pública como privada han excluido a las constructoras cuando era el momento de echarles una mano o, por lo menos, no de ahogarlas más. Estoy de acuerdo en que el país tenga más industria y que el crecimiento económico no se base solo en el turismo y la construcción, pero mientras tanto la gente tiene que vivir y ha desaparecido mucho empleo.

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